Llegaba a Zorrilla el segundo de la Liga, lo que hacía presagiar un partido complicado para el Pucela. Además durante la semana no se le había prestado demasiada atención al Villarreal, quedando jugadores como Senna, Pires, Cani o Nihat eclipsados por el único tema del que se ha hablado en Valladolid esta semana: la portería.
La lesión de Alberto cuando ya estaba cogiendo confianza y las nefastas actuaciones de Butelle, sobre todo la pasada semana contra el Atleti, han hecho que todos los aficionados del Valladolid reclamasen la presencia de Sergio Asenjo en la meta. Finalmente, y a pesar de todos sus mosqueos en las ruedas de prensa, Mendilíbar apostó por el canterano para neutralizar a los visitantes.
El partido fue sencillo y tranquilo pero estuvo lleno de concentración por aprte blanquivioleta. El objetivo inicial del Valladolid era quitarle la pelota al Villarreal, para que no pudiese hacer su juego. Lo consiguió durante la primera media hora de partido, en la que sólo hubo una ocasión en las botas de Llorente que acabó en las manos de Vieira. Tras esa media hora llegó el primer golpe serio a la linea de flotación del submarino amarillo. En un ataque bien llevado por Víctor el balón le llegó a Sisi, que estaba completamente solo en la banda derecha, levantó la cabeza y la templó al punto de penalti, donde Llorente cabeceó con fuerza y precisión al fondo de la red.
Tras ésto el equipo castellonense despertó e intentó llegar a la porteria contraria, pero una defensa atenta y concentrada por parte de los pucelanos sólo les permitió acercarse una vez con claridad, pero Asenjo se ganó la ovación del público saliendo rápidamente a los pies de Nihat para taparle todos los huecos y despejar el peligro. Prácticamente fue la única ocasión en la que el canterano tuvo que demostrar la clase que atesora.
La segunda parte fue más de lo mismo. El Villarreal se entregaba a la dirección de Senna para crear peligro, pero todo era inútil ante el equipo local, que demostraba que ha aprendido de errores pasados y sabía encerrarse atrás a la espera del contrataque que le diera la ventaja definitiva.
Éste no tardaría en llegar de la mano de la delantera pucelana. Tras una recuperación en el medio campo el balón le llegó a Víctor, se la pasó a Sesma, que centró raso al centro del área para que remachara el mismo Víctor la jugada después de que Llorente la dejara pasar. La delantera morada demostró una vez más que su compenetración es máxima, y que vale tanto para segunda como para la liga de las estrellas.
Ahí se acabó el partido. Pellegrini trató de reducir la diferencia metiendo toda la artillería que le quedaba en el banquillo, jugadores de la clase de Mati Férnandez y Tomasson, pero Mendílibar estuvo listo y apuntaló el equipo con Borja primero y Alexis después, acabando con Vivar Dorado de delantero y cinco defensas. El Valladolid no quería sustos y no tuvo complejos en demostrarlo. También entró el uruguayo Estoyanoff, estrenando su casillero de minutos en liga. El Villarreal bajó los brazos al ver que no podía hincarle el diente a su correoso rival y el partido se acabó sin sobresaltos en ninguna de las dos porterias.
El Valladolid por fin consiguió los tres puntos ante uno de los gallos de la liga, tras haberlos merecido ante Barcelona y Real Madrid, y pone equipos de por medio aunque no se aleje demasiado en puntos de la zona caliente.
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