Archivado en: General
En un partido con más emoción que fútbol, los dos equipos lograron su objetivo: la permanencia. Aunque en realidad el Valladolid fue el único de los cuatro equipos implicados en el descenso que hizo lo que tenía que hacer.
Si la semana no había sido lo suficientemente larga para los hinchas hubo una hora más de espera y nervios ya que los partidos se aplazaron una hora por culpa de un chaparrón en Mallorca. Así pues, a las siete de la tarde empezó el drama en Mallorca, Huelva y Santander.
El partido fue mucho más tranquilo de lo que muchos seguidores se esperaban. El Valladolid salió bien plantado, buscando un gol que le diera margen de error. Y lo consiguió. Pero en otro campo. El pichichi de la Liga marcaba para el Mallorca, enviando al Zaragoza al abismo aún más. Todo el Colombino saltó de alegría como si el gol de Güiza fuera de su propio equipo.
En esas, el Valladolid y el Recre seguían lanzándose golpes, demostrando que para ellos no hay pactos que valgan. Primero apretó el Valladolid, con su habitual presión arriba, ahogando al rival. Luego fue el,Recre el que dió la réplica con dos remates de cabeza, en fuera de juego, que Asenjo paró con seguridad.
El ritmo fue decayendo, aunque los dos conjuntos buscaban la portería rival. El que finalmente la encontró fue Joseba Llorente al filo del descanso. Se reencontraba con el gol en un reamte de cabeza poco ortodoxo pero ante el que nada pudo hacer Sorrentino.
En la segunda parte el Valladolid salió a sentenciar para conseguir la tranquilidad absoluta. Pero el partido cambió de rumbo con otro gol en Mallorca, esta vez fue Oliveira el que sumaba el tanto para el Zaragoza. En esos instantes el Recreativo era equipo de Segunda.
Así que el equipo de Zambrano se puso las pilas y tuvo las mejores ocasiones del partido. Primero Sinama enviaba fiera el balón después de regatear a Asenjo. Poco después el propio Sinama se rompía al intentar dispara con la izquierda. Le sustituía Javi Guerrero en busca del gol de la salvación. Pero ahí el equipo andaluz s encontró con un porterazo como el palentino, que sacó dos manos increíbles a tiros de Ersen Martin y Camuñas.
Pero la tranquilidad llegó de nuevo a Huelva con otro gol del Mallorca, Webó marcaba de cabeza y el Colombino botaba. Un poco más tarde el equipo bermellón sentenciaba y el equipo albiazul aprovechaba el despiste de saberse salvados del Valladolid para empatar el encuentro en el descuento.
A partir de ahi los equipos se dieron la mano hasta que el árbitro pitó el final. El estadio entero estallaba de alegría, y con él otras dos ciudades, Pucela y Pamplona gritaban al cielo que sí, que son de Primera. El Valladolid había conseguido el punto que les hacía falta para salvarse, pero aún así más de uno dirá aquello de: gracias Goyo!