Vamos mi Pucela


Llorente se perderá el partido ante el Athletic por sanción
Marzo 3, 2008, 8:55 pm
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En una disputa por un balón que era para el portero, el delantero se enzarzó con un defensor, lo que hizo que el árbitro mostrara una cartulina amarilla a cada jugador. Esta amarila supone la quinta para el vasco, lo que le hará cumplir su sanción en el próximo partido contra el Bilbao en San Mamés.

Malas noticias para un Valladolid que lleva nueve jornadas sin ver marcar a otro jugador que no sea Llorente. Su sustituto será con toda seguridad Manchev, que intentará demostrar para qué le ficharon y ganarse la confianza del entrenador y con ella la titularidad.



un tropezón en el camino
Marzo 3, 2008, 1:34 pm
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La mejoría mostrada por el Valladolid en las dos últimas jornadas volvió a deshacerse en el partido de ayer como un castillo de naipes. Aunque la derrota ante el Racing era admisible, dado que estamos ante un buen equipo que está haciendo una gran campaña, el Valladolid necesitaba continuar con la racha para que no volvieran las dudas.

Mendilíbar apostó por el mismo equipo que ganó en Murcia, con la única diferencia de la vuelta de Sisi por Aguirre en la banda derecha y de Víctor por Vivar Dorado en la media punta.  En el Racing jugó de inicio Munitis, que fue duda hasta el último día, y que trajo de cabeza a la zaga vallisoletana, que no supo como pararle si hacer falta.

El partido empezó trabado, sin ninguna precisión en el juego de ambos equipos, y sin acercamientos claros a las áreas. No fue hasta bien entrada la primera parte que el Racing empezó a imponer su juego, con buenas combinaciones en el medio campo, aunque no se traducía en ocasiones.

El que si tuvo su oportunidad fue Llorente, que en un magnífico pase de Víctor se encontró solo ante Toño, pero un control deficiente permitió al guardameta racinguista echarse encima y despejar la pelota. El Valladolid no volvería a tener una ocasión tan clara hasta el final del partido.

A partir de ahí el Racing apretó el acelerador. Quería irse con ventaja al descanso, y si no lo consiguió fue por un fuera de juego muy ajustado en un remate de Smolarek que ya celebraban los seguidores cántabros. El Racing atacaba con las ideas claras, obligando a los centrales a salir a las bandas, donde no están tan seguros. El medio del campo del Valladolid no existía y lo mejor que le podía pasar al equipo es que llegara el descanso para que cesara el vendaval visitante.

En la reanudación del encuentro el Valaldolid tomó la iniciativa y se apoderó del balón, pero nunca encontró caminos despejados hacia la portería contraria. La lentitud del equipo tocando la pelota, el escaso desborde que demostraron ayer los extremos y la poca presencia de Víctor en el juego lastraban a un Pucela que no sabía que hacer con el balón en sus pies.

El Racing parecía fiar todo a los contrataques, y más aún después de la entrada de Tchité por Smolarek. En esos minutos iniciales de la segunda parte el mayor peligro llegaba en las faltas laterales que sacaba Jorge López al corazón del área, y en las que los defensores blanquivioletas no se ponían de acuerdo en cómo defender. Si unos tiraban el fuera de juego, otros defendían al hombre. En una de estashasta tres hombres del Racing estaban solos en el segundo palo y milagrosamente sólo tocaron la pelota para quitarsela unos a otros.

Así estaban las cosas cuando al Valladolid le dió una nueva pájara y se quedó nuevamente a merced de un Racing comandado por Colsa, que acababa de entrar al campo. El Racing tocaba con verticalidad, hacía paredes que desajustaban al equipo pucelano y llegaba en numerosas ocasiones con superioridad.

Era el turno de Mendilíbar, había jugadores que no estaban aportando nada y llegaba la hora de hacer cambios. Pero llevamos tiempo viendo que ésta no es la faceta en la que más destaca el vasco. Lo único que hizo fue quitar a Víctor para meter a Vivar Dorado. Aunque el pequeño delantero tuviera un gran peso en el partido fue el único que dió algún pase con sentido a Llorente, muy desasistido toda la tarde. El siguiente cambio fue Manchev por Sisi, dejando al búlgaro en la banda derecha, donde se pegó carreras de cincuenta metros para defender, lo que le impidió brillar arriba.

El Valladolid estaba en manos del Racing, que pudo conseguir su gol en otro saque de falta, pero Asenjo sacó una mano providencial para enviar a córner el remate de cabeza.

Ya se estaba llegando al final del partido y la grada mascaba la derrota del Valladolid, pero entonces llegaron las dos ocasiones que pudieron cambiar el signo del partido. En la primera, Sesma controló un balón y se revolvió para meter un pase interior a Llorente, que remató en carrera ante la salida de Toño, que repelió el balón. El rechace le cayó a Vivar Dorado, que no estaba haceindo nada meritorio desde que había entrado al campo, pero el balón le botó demasiado y remató por encima del larguero.

Tras ver esa ocasión Mendilíbar dió por bueno el empate y dió entrada a Baraja. El cambio sorprendió a todo el estadio, pues quitaba a Borja para poner al vallisoletano de medio defensivo.

Pero el Valladolid tuvo una última oportunidad en un centro al área en el que falló la defensa racinguista y Manchev se encontró con un balón que no esperaba y no pudo controlar para quedarse sólo delante del portero.

El Valladolid dió un paso atrás ante la imposibilidad de conseguir un gol, que si llegaría para el Racing en una jugada afortunada. En un centro bajo Duscher metió la puntera sin mucha fe, pero la suerte hizo que el balón hiciera una parábola perfecta hacia la escuadra de Asenjo, que nada pudo hacer.

Era el minuto 41 de la segunda parte y ya no había ni fuerza ni tiempo suficiente para intentar el empate, así que los puntos se marcharían sin remedio hacía Santander con sus numerosos aficionados cantando su canción, La fuente de Cacho -y también los numerosos cánticos que dedicaron algunos a la afición del Valladolid, como el Pucelanos hijos de p…-.

El Valladolid ha encontrado en estas dos últimas jornadas partidos en los que el que marca primero es el que se lleva el gato al agua, y no lo ha hecho de forma brillante. Este tipo de partidos abundarán de aquí al final, y no nos vamos a encontrar con equipos tan inocentes en ataque como el Murcia, así que esperemos que el equipo encuentre el camino hacia el gol de nuevo, acompañado del juego agresivo y veloz que le ha caracterizado hasta ahora, a poder ser la próxima semana en Bilbao, donde nos espera otro partido a cara de perro por evitar el descenso.